
HADA Juegos del destino
En la Navidad de 1958 llega a la casa familiar de los Figueras Olot en Ibiza, un ataúd con los restos mortales de un hombre. La leyenda dice: "Aquí yacen los restos mortales del finado Antón Figueras Olot".
Los gemelos Antón y Antonino Figueras Olot fueron los últimos eslabones de una poderosa saga de aventureros y comerciantes, magnates del negocio del cacao por tierras de Guinea Ecuatorial durante los años que esta permaneció como Colonia española. Lamentablemente se verán tocados por el dolor y la desgracia, ya que un desafortunado suceso en Guinea hará desaparecer de forma inesperada a uno de los dos hermanos.
Lejos, en la distancia, el espíritu de Hada, hija de Antón, a cuyo padre amaba incondicionalmente, transita entre el olvido y la memoria en el intento de dar sentido a la vida sin el. El amor desinteresado hacia su progenitor, a pesar de su abandono, será vivo ejemplo del poderoso vínculo afectivo que puede existir entre una hija y su padre.

